lunes 23 de noviembre de 2009

El gran acelerador logra las primeras colisiones de partículas

El LHC funciona por fin tras una avería que lo ha tenido parado 14 meses

Registro del detector de partículas CMS

La física de altas energías está de celebración y con las esperanzas renovadas: el nuevo gran acelerador de partículas LHC, instalado en un túnel de casi 27 kilómetros de circunferencia, junto a Ginebra, funciona por fin de nuevo. Ayer por la tarde se lograron las primeras colisiones de partículas, que fueron recogidas por los cuatro gigantescos detectores. "Es un gran logro haber llegado tal lejos en tan poco tiempo", declaró Rolf Heuer, director del Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN). "Pero tenemos que mantener el sentido de la perspectiva: todavía nos queda mucho que hacer antes de que podamos empezar el programa de física del LHC". Las primeras colisiones suponen un hito. El acelerador ha estado 14 meses parado por una avería que se produjo en septiembre del año pasado, a los pocos días de arrancarlo y antes de que se registrase ninguna colisión

El pasado fin de semana se empezaron a inyectar de nuevo los haces de partículas, primero uno y luego el otro en sentido opuesto y se logró mantenerlos estables. Ayer, a primera hora de la tarde, los ingenieros del acelerador enfocaron los haces para provocar las primeras colisiones en el centro del detector Atlas. Fue a las 14.22 horas, según informó el CERN. Después se repitió la operación en otro detector, CMS, también con éxito, y siguieron los otros dos: Alice y LHCb.

"Fantástica era"

"Es una gran noticia, el inicio de una fantástica era para la física y, esperemos, de descubrimientos, tras 20 años de trabajo en la comunidad internacional construyendo una máquina y unos detectores de complejidad y prestaciones sin precedente", dijo Fabiola Gianotti, jefa de Atlas. Las primeras colisiones "marcan el inicio de la segunda mitad de este increíble viaje hacia descubrimientos de los secretos de la naturaleza", apuntó Tejinder Virdee, de CMS.

La situación, celebrada ayer con entusiasmo en el CERN, parece por fin encaminada hacia el pleno funcionamiento del acelerador, aunque habrá que esperar un tiempo para obtener, con miles de millones de colisiones, los datos científicos que los especialistas esperan para explorar nuevos territorios de la física.

Un nuevo tipo de partículas, (supersimétricas), tal vez una clave de la naturaleza de la materia oscura del universo, mayor conocimiento del espacio/tiempo o las sutiles diferencias entre la materia y la antimateria, son algunas de las expectativas creadas en torno al LHC. Su objetivo más famoso es dar con el bosón de Higgs, una nueva partícula que explicaría el origen de la masa y cuya existencia se ha predicho teóricamente. "Es un momento muy emocionante. Lo que más nos emocionaría sería encontrar cosas que no se le habían ocurrido antes a nadie", comentó Luis Álvarez-Gaumé, director del departamento de teoría del CERN. Unos 10.000 físicos de todo el mundo participan en el LHC, que ha costado 2.200 millones de euros, más 1.200 millones más de los cuatro detectores.

Los haces circulan de momento a baja energía, sin aceleración del LHC, es decir, a 450 gigaelectronvoltios que es la energía a la que entran desde los aceleradores previos. El plan es ir aumentando hasta 1.200 GeV este año, y en 2010 subir hasta 3,5 TeV, para más adelante pasar a los 7 TeV previstos por haz. "Con natural entusiasmo, los físicos más inexpertos y los menos serios querrían que la maquina funcionase de entrada a gran energía y luminosidad, para lanzarse a por descubrimientos revolucionarios", comenta Álvaro de Rújula, físico teórico del CERN, del IFT/UAM y del Ciemat. "Otros, sin embargo, aceptan con gusto un periodo con una energía en el LHC comparable a las ya estudiadas en Fermilab [en el acelerador estadounidense en funcionamiento], periodo durante el cual las grandes novedades estarían excluidas. Un tiempo de rodaje tranquilito y suficiente como para poner a punto el acelerador y los detectores antes de lanzarse a tope".

Los físicos de los detectores del LHC felicitaron ayer a sus colegas del acelerador. "No cabía ni un alfiler en la sala de control de Alice, y los aplausos estallaron con las primeras colisiones", contó Jurgen Schkraft, su responsable. "Las señales que vemos son preciosas", añadió el jefe de LHCb, Andrei Golutvin. "Estaremos listos para empezar a tomar datos serios dentro de unos días".

Fuente: El País

viernes 28 de noviembre de 2008

La Entropia

Entropía (termodinámica)
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La entropía describe lo irreversible de los sistemas termodinámicos

En termodinámica, la entropía (simbolizada como S) es la magnitud física que mide la parte de la energía que no puede utilizarse para producir trabajo. Es una función de estado de carácter extensivo y su valor, en un sistema aislado, crece en el transcurso de un proceso que se dé de forma natural. La palabra entropía procede del griego (ἐντροπία) y significa evolución o transformación.
Contenido
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* 1 Evidencias
* 2 Ecuaciones
* 3 Cero absoluto
* 4 Entropía y reversibilidad
* 5 Interpretación estadística de la entropía
* 6 Relación de la entropía con la Teoría de la información
* 7 Véase también
* 8 Enlaces externos

Evidencias [editar]

Cuando se plantea la pregunta: ¿por qué ocurren los sucesos de la manera que ocurren, y no al revés? se busca una respuesta que indique cuál es el sentido de los sucesos en la naturaleza. Por ejemplo, si se ponen en contacto dos trozos de metal con distinta temperatura, se anticipa que eventualmente el trozo caliente se enfriará, y el trozo frío se calentará, logrando al final una temperatura uniforme. Sin embargo, el proceso inverso, el trozo caliente calentándose y el trozo frío enfriándose es muy improbable a pesar de conservar la energía. El universo tiende a distribuir la energía uniformemente; es decir, a maximizar la entropía.

La función termodinámica entropía, S, es central para la segunda Ley de la Termodinámica. La entropía puede interpretarse como una medida de la distribución aleatoria de un sistema. Se dice que un sistema altamente distribuido al azar tiene alta entropía. Puesto que un sistema en una condición improbable tendrá una tendencia natural a reorganizarse a una condición más probable (similar a una distribución al azar), esta reorganización resultará en un aumento de la entropía. La entropía alcanzará un máximo cuando el sistema se acerque al equilibrio, alcanzándose la configuración de mayor probabilidad.

La entropía, coloquialmente, puede considerarse como el orden de un sistema, es decir, cuán homogéneo está el sistema. Por ejemplo, si tenemos dos gases diferentes en un recipiente separados por una pared (a igual presión y temperatura) tendremos un sistema de menor entropía que al retirar la pared, donde los dos gases se mezclarán de forma uniforme, consiguiendo dentro del recipiente una mayor homogeneidad que antes de retirar la pared y un aumento de la entropía.

La variación de entropía nos muestra la variación del orden molecular ocurrido en una reacción química. Si el incremento de entropía es positivo, los productos presentan un mayor desorden molecular (mayor entropía) que los reactivos. En cambio, cuando el incremento es negativo, los productos son más ordenados. Hay una relación entre la entropía y la espontaneidad de una reacción química, que viene dada por la energía libre de Gibbs.

Ecuaciones [editar]

Esta idea de desorden termodinámico fue plasmada mediante una función ideada por Rudolf Clausius a partir de un proceso cíclico reversible. En todo proceso reversible la integral curvilínea de \frac{\delta Q}{T} sólo depende de los estados inicial y final, con independencia del camino seguido (δQ es la cantidad de calor absorbida en el proceso en cuestión y T es la temperatura absoluta). Por tanto ha de existir una f(x) del estado del sistema, S=f(P,V,T), denominada entropía, cuya variación en un proceso reversible entre los estados 1 y 2 es:

\Delta S = S_2 - S_1 = \int_1^2 \frac {\delta Q} {T}

Téngase en cuenta que como el calor no es una función de estado se usa δQ en lugar de dQ.

La entropía física, en su forma clásica, es definida por la ecuación

dS = \frac{\delta Q}{T}

o más simplemente, cuando no se produce variación de temperatura (proceso isotérmico):

S_2 - S_1 = \begin{matrix} \cfrac{Q_{1 \to 2}}{T} \end{matrix}

donde S es la entropía, Q_{1 \to 2} la cantidad de calor intercambiado entre el sistema y el entorno y T la temperatura absoluta en kelvin). Los números 1 y 2 se refieren a los estados iniciales y finales de un sistema termodinámico.

El significado de esta ecuación es el siguiente:

Cuando un sistema termodinámico pasa, en un proceso reversible e isotérmico, del estado 1 al estado 2, el cambio en su entropía es igual a la cantidad de calor intercambiado entre el sistema y el medio dividido por su temperatura absoluta.

De acuerdo con la ecuación, si el calor se transfiere al sistema, también lo hará el grado de entropía. Si la temperatura aumenta, la entropía disminuye. Y viceversa.

Las unidades de la entropía, en el Sistema Internacional, son el J/K (o Clausius) definido como la variación de entropía que experimenta un sistema cuando absorbe el calor de 1 Julio (unidad) a la temperatura de 1 Kelvin.

Cuando el sistema evoluciona irreversiblemente, la ecuación de Clausius se convierte en una inecuación:

dS \le \sum_{i=1}^n \frac{\delta Q_{TF_i}}{T_{FT_i}}

Siendo el sumatorio de las i fuentes de calor de las que recibe o transfiere calor el sistema y la temperatura de las fuentes. No obstante, sumando un término positivo al segundo miembro, podemos transformar de nuevo la expresión en una ecuación:

dS = {\delta \sigma}_p + \sum_{i=1}^n \frac{\delta Q_{TF_i}}{T_{FT_i}}

Al termino σp, siempre positivo, se le denomina producción de entropía y es nulo cuando el proceso es reversible salvo irreversibilidades fruto de transferencias de calor con fuentes externas al sistema. En el caso de darse un proceso reversible y adiabático, según la ecuación, dS=0, es decir, el valor de la Entropía es constante y además constituye un proceso isoentrópico.

Cero absoluto [editar]

Sólo se pueden calcular variaciones de entropía. Para calcular la entropía de un sistema es necesario fijar la entropía del mismo en un estado determinado. La Tercera ley de la termodinámica fija un estado estándar: para sistemas químicamente puros, sin defectos estructurales en la red cristalina, de densidad finita, la entropía es nula en el cero absoluto (0 K).

Esta magnitud permite definir la Segunda ley de la termodinámica, de la cual se deduce que un proceso tiende a darse de forma espontánea en un cierto sentido solamente. Por ejemplo: un vaso de agua no empieza a hervir por un extremo y a congelarse por el otro de forma espontánea, aun cuando siga cumpliéndose la condición de conservación de la energía del sistema (Primera ley de la termodinámica).

Entropía y reversibilidad [editar]

La entropía global del sistema es la entropía del sistema considerado más la entropía de los alrededores. También se puede decir que la variación de entropía del universo, para un proceso dado, es igual a su variación en el sistema más la de los alrededores:

\Delta S_{universo} = \Delta S_{sistema} + \Delta S_{alrededores} \,

Si se trata de un proceso reversible, ΔS (universo) es cero pues el calor que el sistema absorbe o desprende es igual al trabajo realizado. Pero esto es una situación ideal, ya que para que esto ocurra los procesos han de ser extraordinariamente lentos y esta circunstancia no se da en la naturaleza. Por ejemplo, en la expansión isotérmica (proceso isotérmico) de un gas, considerando el proceso como reversible, todo el calor absorbido del medio se transforma en trabajo y Q=W. Pero en la práctica real el trabajo es menor ya que hay pérdidas por rozamientos, por lo tanto, los procesos son irreversibles.

Para llevar al sistema, de nuevo, a su estado original hay que aplicarle un trabajo mayor que el producido por el gas, dando como resultado una transferencia de calor hacia el entorno, con un aumento de la entropía global.

Como los procesos reales son siempre irreversibles, siempre aumentará la entropía. Así como "la energía no puede crearse ni destruirse", la entropía puede crearse pero no destruirse. Podemos decir entonces que "como el Universo es un sistema aislado, su entropía crece constantemente con el tiempo". Esto marca un sentido a la evolución del mundo físico, que llamamos "Principio de evolución".

Cuando la entropía sea máxima en el universo, esto es, exista un equilibrio entre todas las temperaturas y presiones, llegará la muerte térmica del Universo (enunciado por Clausius). Toda la energía se encontrará en forma de calor y no podrán darse transformaciones energéticas.

Interpretación estadística de la entropía [editar]

En los años 1890 - 1900 el físico austríaco Ludwig Boltzmann y otros, desarrollaron las ideas de lo que hoy se conoce como mecánica estadística, teoría profundamente influenciada por el concepto de entropía.

Una de las teorías termodinámicas estadísticas (la de Maxwell-Boltzmann), establece la siguiente relación entre la entropía y la probabilidad termodinámica:

S = k \cdot \ln \Omega

Donde S es la entropía, k la constante de Boltzmann y Ω el número de microestados posibles para el sistema (ln es la función logaritmo neperiano).

La célebre ecuación se encuentra grabada sobre la lápida de la tumba de Boltzmann en el Zenmtralfriedhof de Viena, quien se suicidó en 1906, profundamente deprimido por la poca aceptación de sus teorías en el mundo académico de la época.

El significado literal de la ecuación es el siguiente:

La cantidad de entropía de un sistema es proporcional al logaritmo natural de su número de microestados posibles.

Uno de los aspectos más importantes que describe esta ecuación, es la posibilidad de dar una definición absoluta al concepto de la entropía. En la descripción clásica de la termodinámica, carece de sentido hablar del valor de la entropía de un sistema, siendo relevantes sólo los cambios en la misma. En cambio, la teoría estadística, permite definir la entropía absoluta de un sistema.

Relación de la entropía con la Teoría de la información [editar]

Recientes estudios han podido establecer una relación entre la entropía física y la entropía de la teoría de la información gracias a la revisión de la física de los agujeros negros. Según la nueva teoría de Jacob D. Bekenstein el bit de información sería equivalente a una superficie de valor 1/4 del área de Plank. De hecho, en presencia de agujeros negros la segunda ley de la termodinámica sólo puede cumplirse si se introduce la entropía generalizada o suma de la entropía convencional (Sconv) más un factor dependiente del área total (A) de agujeros negros existente en el universo, del siguiente modo:

S_{tot} = S_{conv} + \frac{kc^3}{4G\hbar}A
Donde, k es la constante de Boltzmann, c es la velocidad de la luz, G es la constante de la gravitación y \hbar es la constante de Planck racionalizada.

Los agujeros negros almacenarían la entropía de los objetos que engulle en la superficie del horizonte de sucesos. Stephen Hawking ha tenido que ceder ante las evidencias de la nueva teoría y ha propuesto un mecanismo nuevo para la conservación de la entropía en los agujeros negros.

Simplemente, al realizar un trabajo, se ocupa muy poca energía; la entropía se encarga de medir la energía que no es usada y queda reservada en un cuerpo.

Entropía y su Relación con las Termociencias

Ya que tenemos estos conocimientos previos de lo que es la entropía debemos aplicarlos a las termociencias, supongamos que tenemos un sistema termodinámico, es decir, algo donde se propague el calor, digamos un comal para hacer tortillas de harina, cuando el calor o la energía calorífica se propaga al comal, podemos decir que el comal está calentado por completo, pero estaríamos cayendo en un error monumental debido a que nunca habrá un equilibrio térmico perfecto, porque el comal está en contacto con el aire, y el comal está calentando al aire y el aire le roba calor al comal.


En realidad si pudiéramos de alguna forma observar con unas gafas especiales este sistema enclavado o ubicado que se está llevando acabo en ese momento podríamos observar un desorden a nivel molecular o de partícula, podríamos ver u observar la partículas que componen al comal de un color encarnado mientras que las partículas del aire se van colorando a razón de que pasen por el comal.

Podremos ver también a nivel molecular un gran desorden de partículas del aire chocando unas con otras debido a la cantidad de calor que están ganando, es cuando se dice que la entropía aumenta en el sistema, alguna vez podría estar en equilibrio ese sistema, la respuesta sencillamente es no debido a que se necesitaría calentar el aire de todo el planeta para que estuviera en equilibrio con el comal, y aún en esas condiciones no estarían en equilibrio debido a que habría que calentar el sistema circundante es decir todo el sistema solar para que el sistema en realidad estuviera en equilibrio y aun así no lo estaría porque habría que calentar todo el universo y hay que recordar que el universo está en continua expansión.

martes 12 de febrero de 2008

Que es la Teoría M

En física, la Teoría-M (a veces denominada Teoría-U) es la proposición de una “Teoría universal” que unifique las cinco teorías de las Supercuerdas. Basada en los trabajos de varios científicos teóricos (incluidos: Chris Hull, Paul Townsend, Ashoke Sen, Michael Duff y John H. Schwarz), Edward Witten, del “Institute for Advanced Study”, sugirió la existencia de las Supercuerdas en una conferencia en la USC en 1995, usando a la Teoría-M para explicar un número de dualidades previamente observadas, dando el chispazo para una nueva investigación de la teoría de las cuerdas llamada segunda revolución de supercuerdas.

A comienzos de los años 1990, se demostró que las varias teorías de las Supercuerdas estaban relacionadas por dualidades, que permitían a los físicos relacionar la descripción de un objeto en una teoría de Supercuerda para eventualmente describir un objeto diferente de otra teoría. Estas relaciones implican que cada una de las teorías de Supercuerdas es un diferente aspecto de una sola teoría, propuesta por Witten, y llamada “Teoría-M”

La Teoría-M no está completa; sin embargo, puede aplicarse a muchas situaciones. La teoría del electromagnetismo también se encontraba en el mismo estado a mediados del siglo XIX; había teorías separadas para el magnetismo y la electricidad y, aunque eran conocidas por estar relacionadas, la relación exacta no se clarificó hasta que James Clerk Maxwell publicó sus ecuaciones en su trabajo de 1864, Una Teoría Dinámica del Campo Electromagnético. Witten había sugerido que una fórmula general de la teoría-M probablemente requeriría del desarrollo de un nuevo lenguaje matemático. Algunos científicos han cuestionado los éxitos tangibles de la Teoría-M dado su estado incompleto y su poder limitado de predicción incluso después de años de intensas investigaciones.